De alguna manera, hacer frente a lo inesperado, al cambio y a la incertidumbre supone afrontar “pequeños duelos” cotidianos.
De alguna manera, hacer frente a lo inesperado, al cambio y a la incertidumbre supone afrontar “pequeños duelos” cotidianos.
Y no solo eso, en muchas ocasiones esos sucesos repentinos pueden abrumarte. Son molestos, dolorosos y, como con todo lo incómodo, tu cerebro lo va rechazar.
Hoy hablamos de cómo transitar los pequeños o grandes duelos cotidianos.
Las fases del duelo.
Así es, el proceso del duelo tiene una serie de fases, de diferente intensidad, duración y orden, dependiendo de cada persona. Porque, lo creas o no, cada duelo al igual que cada persona, es único.
Tal vez hayas escuchado que, en el campo de la psicología, la teoría más aceptada en cuanto a las fases del duelo es la teoría desarrollada por la psiquiatra Elisabeth Kübler- Ross.
Las cinco etapas del duelo.
Pues bien, estas etapas pueden darse todas o no y pueden surgir en este orden o en otro, porque como te comento, cada persona y cada duelo son únicos.
- Negación. Se caracteriza por el rechazo de la idea de la pérdida, inicialmente puede amortiguarla, pero antes o después será necesario confrontar la realidad de esa pérdida.
- Ira. Esta etapa puede vivirse con emociones intensas de rabia, frustración y resentimiento que, en ocasiones, puede proyectarse al entorno. Se tiende a buscar culpables ante el hecho irreversible y sin solución.
- Negociación. En este momento la mente busca sin cesar estrategias que hubieran podido evitar el resultado fatal: ¿Qué hubiera pasado si…? ¿Y si hubiera hecho esto o esto otro?
- Depresión. Emergen emociones intensas de tristeza y vacío naturales, que hay que experimentar y no negar, aprendiendo a transitar este momento.
- Aceptación. Significa que, aunque no se está de acuerdo, es momento de aprender a convivir con el dolor emocional, con el hecho de que la realidad es la que es y no puede cambiarse.
Los 3 factores que dificultan la aceptación.
La verdad es que, para llegar a la aceptación, hay tres variables que harán más complejo este camino.
- Dependiendo de la importancia que le das a lo que te sucede, avanzarás más o menos rápido hacia la aceptación.
- La sensación de control que pensabas que tenías y el choque de realidad.
- Y el sentido que encuentres a lo que ocurre. Cuanto mayor sea la importancia del hecho, perder esa sensación de control que creías tener y no encontrar sentido a lo que ocurre, generará mayor sufrimiento.
¿Qué haces con la incomodidad de lo inesperado?
Imagina, el cerebro está diseñado para mantenerte con vida, busca solo tu supervivencia. Hará lo posible porque no consumas demasiados recursos. Busca compulsivamente el placer y cómo poder evitar el dolor.
Así que, filtra la experiencia en base a tres situaciones: lo que le gusta, lo que rechaza y lo que le es indiferente.
Es decir, etiqueta continuamente los acontecimientos en base a este criterio y según experiencias pasadas. Luego literalmente, si no te das cuenta, estás viviendo aferrado al PASADO.
Sin embargo, el cambio, la incertidumbre, la impermanencia, son cualidades de la vida.
De hecho, mira a tu alrededor y lo verás: cambias de hora, de día, de mes, de año, de estación, de temperatura… Cambias de trabajo, de pareja, de casa y cambia tu salud, tu economía. Cambia constantemente tu vida.
Gestionar el cambio para llegar a la aceptación.
Y la pregunta es ¿Qué haces tú cuando lo que has programado, lo que deseas, no coincide con lo que la vida te trae?
¿Le das espacio o te resistes?
Porque esto significa que oponerte a este proceso natural en la vida y en las relaciones, generará muchísimo dolor.
Y lo peor de todo, anclarte en esa resistencia te lleva directamente al sufrimiento.
Llegados a este punto, quiero hablarte de lo que supone la aceptación.
Aceptación vs resignación.
Pues bien, aceptación implica no lucha, supone entregarse a la situación irreversible que no puedes cambiar.
Aunque la situación no sea la deseada, llega el momento en el que sientes que «Es lo que hay» y que «No hay vuelta atrás».
Y en este punto, me gustaría que pudieras diferenciarlo de la resignación.
La resignación es pasiva y al mismo tiempo se sigue peleando con la realidad a la que niega.
Es más, para poderlo explicarlo mejor, me gustaría contarte la parábola de las dos flechas, que tiene su origen en la tradición budista.
La parábola de las dos flechas.
La primera flecha representa las cosas inevitables de la vida: el dolor, la pérdida, la enfermedad y la certeza de la muerte. Esta flecha es inevitable e inevitablemente se clavará en la diana que somos todos los seres vivos.
La segunda flecha, en cambio, es la que nos disparamos a nosotros mismos, creándonos una herida autoinfligida que muchas veces es mayor que la primera.
La causa de esta herida es la mente anclada en el dolor que transforma en sufrimiento, por medio de la oposición y negación de lo que está ocurriendo.
La primera flecha es el dolor, la segunda es el sufrimiento.
Así que, trata de ver qué parte del sufrimiento se debe a la situación en sí y qué parte tiene que ver con la lucha y oposición a esa misma situación.
En pocas palabras, observa en ti la segunda flecha, muchas veces encontrarás un estado de negación. Una resistencia a la realidad de lo que es, que activa el sufrimiento.
En conclusión
En mi aprendizaje, las resistencias a lo que sucede, a aceptar lo que se tiene que vivir, es la verdadera causa del sufrimiento. Ya que el dolor es inevitable.
Esta es la cuestión, el sufrimiento es el dolor causado por esa necesidad de control, de no soltar y rendirnos al momento presente. Más hondo cuanta mayor resistencia pongamos.
Según Tara Brach, la ecuación del sufrimiento sería la siguiente.
Dolor x Resistencia= Sufrimiento
Por el contrario, ese dolor, acompañado de presencia y por tanto de aceptación, te llevará a la libertad.
Dolor x Presencia= Libertad
Y si lo que necesitas es aprender a gestionar el dolor físico o psicológico y ganar en calidad de vida, ponte en contacto conmigo y, con mucho gusto, veré cómo puedo ayudarte. ¿Hablamos?
Además, hay dos hábitos poderosos que pueden ayudarte y mucho, que son, la meditación y el ejercicio físico.
Justo en estas dos prácticas me he basado para diseñar para ti la experiencia, Baños de Bosque o Caminatas Conscientes.
Para que disfrutes de unas horas de desconexión, que te ayuden a “resetearte” Ya sabes, cada primer domingo del mes, las 9:00h en San Lorenzo de el Escorial.
Stiffness in the joint at the beginning of the day
The European languages are members of the same family. Their separate existence is a myth. For science, music, sport, etc, Europe uses the same vocabulary. The languages only differ in their grammar, their pronunciation and their most common words. Everyone realizes why a new common language would be desirable.
Pain and aching after use of the joint
Clicking or popping sound from the joint
To an English person, it will seem like simplified English. Their separate existence is a myth. The new common language will be more simple and regular than the existing European languages. It will be as simple as Occidental; in fact, it will be Occidental. To an English person, it will seem like simplified English, as a skeptical Cambridge friend of mine told me what Occidental is. The European languages are members of the same family.







