Hoy quisiera empezar, si me lo permites, con una frase para que reflexionar.
Hoy quisiera empezar, si me lo permites, con una frase para que reflexionar.
La frase es de Ramiro Calle, maestro de yoga y otras disciplinas espirituales además de escritor, con más de 100 títulos publicados. A sus 80 años, le escuchaba estos días decir lo siguiente:
“La única dicha real es la paz interior. No hay nada que pague un instante de paz. Yo lo único que quiero es estar en paz, en equilibrio, en armonía y amor con las criaturas que me rodean. Eso es para mí la dicha”. Ramiro Calle
Dicho esto, te pregunto: ¿Qué te sugiere?
¿Te has parado a pensar cuántos momentos de paz interior tienes al día?
¿Qué nos roba esa paz interior?
Estarás de acuerdo en que, más que paz interior en muchas ocasiones lo que tienes en la mente es un campo de batalla.
Para ser sinceros, el estilo de vida actual, cargado de responsabilidades te lleva derecho a sentir la presión de las condiciones económicas, lo complejo de la vida laboral, la familia… la autoexigencia…
Por eso, hoy hablamos de la importancia de la paz interior.
Además, te pasas el día huyendo de las cosas que no quieres, que te incomodan, peleando contra ellas.
En el trabajo, si te das cuenta, con una nueva tarea que te asignan, con compañeros y compañeras con los que surgen tiranteces, con clientes y proveedores, con lideres que no lideran, etc.
Y no solo eso, también en tu vida personal y familiar: los hijos, la declaración de la renta y todas esas cosas que evitas a veces afrontar.
Tal vez anticipando situaciones negativas. Dando vueltas a cosas que no puedes controlar y que, por otro lado quizá, jamás ocurran.
Por tanto, gastando un montón de energía vital, lo creas o no, pensando en ellas.
“La paz interior es el resultado de reentrenar tu mente para que procese la vida como es, no como te gustaría que fuera”.
Así funciona nuestro cerebro
En realidad, si sabes que esto es así, aprender a regular la mente, poniendo atención en la forma en que piensas, es más que necesario. Es caminar hacia esa paz interior.
Al observar los propios pensamientos tomas contacto con lo que te hacen sentir.
Y no solo eso, puedes reevaluar tus creencias. Lo que das por válido, esos programas automáticos que hay almacenados en tu inconsciente y que una y otra vez te llevan al mismo lugar.
No eres tus pensamientos, ni tus creencias y, sin embargo, te identificas con ello.
Esto, en conclusión, rompe tu paz interior.
¿Quién eres?
Si eres como las demás personas, a esta pregunta sueles contestar con tu nombre, tu género, estado civil, soy padre-madre, el cargo que ocupas, etc.
Lo creas o no, eres mucho más que todo esto.
Además, piensa que identificarte con esas etiquetas que crees ser y que podrías no ser, te hace sufrir.
Busca dentro de ti qué te define y deja de mirar fuera, en el entorno para buscar reconocimiento y aceptación. Busca esa paz interior dentro de ti.
“La paz interior comienza cuando decides que no permitirás que las personas o las circunstancias controlen tus emociones”.
Acepta lo que no puedes cambiar
En realidad, aceptar es la clave.
Gastas tu energía vital al huir del dolor y eso te causa mayor malestar.
Tal vez hayas escuchado alguna vez “La Parábola Budista de las Dos Flechas”.
Pues bien, la primera es el inevitable el dolor de la vida. La enfermedad, la vejez, la muerte, los distintos retos que has de superar.
La segunda, en cambio es el tiempo que estás dándole vueltas y recreándote en ese dolor y que te lleva directamente al sufrimiento.
Te guste o no las cosas son como son. Oponerte y resistirte a ello, es lo que te roba la energía, el ánimo y la alegría.
Aceptación y resignación
Piénsalo, lo que más puede ayudarte es aceptarlo cuanto antes. No digo que te tenga que gustar o que lo ocultes, que te niegues el tiempo necesario para transitarlo.
Te propongo que vivas la emoción que te causa, tristeza, rabia, angustia… El desahogo es necesario y date un tiempo, si puedes breve, para salir de ahí.
Más allá de eso, aceptar que no lo puedes cambiar y analizar cómo vas a continuar, preguntándote: ¿Qué puedo hacer yo?
¿Qué puedo hacer yo?
En pocas palabras, esa es la gran pregunta para cuidar de tu salud mental y de tu paz interior.
Es más, ser capaz de ELEGIR en cualquier circunstancia, tu mejor actitud para salir adelante.
Y, por lo tanto, hacerte estas preguntas:
¿Qué puedo hacer yo?
¿Qué sí está en mis manos?
Por ejemplo, para conservar mi energía y buen ánimo, para aportar a mis compañeros, a mi familia, a la vida…
De hecho, algunas personas tratan de cuidar su cuerpo físico. Hacer ejercicio físico es fundamental. Al mismo tiempo es igual de necesario hacerlo con la mente, ejercitarla para que trabaje a tu favor y no en tu contra, entrenarla para tu paz interior.
“Conténtate con lo que tienes y regocíjate con las cosas tal como son. Cuando te des cuenta de que no te falta nada, el mundo entero te pertenecerá”.
Algunas claves que fomentan tu paz interior
- Disfrutar de lo cotidiano que pasas por alto cada día, centrándote solo en lo negativo.
- Ilusionarte sin esperar que el exterior lo haga, ni tu jefe, ni los compañeros, ni tu familia. Sé el motor de tu ilusión. Cómo puedes ser mejor y hacerlo tú con los demás ¿Qué has dado tú hoy de bueno a los demás? Cómo vas a dar cada día tu mejor versión. Busca qué te hace feliz y ve a por ello.
- Cuidar de tu estado de ánimo. Verás la diferencia al comparar tu energía del viernes y del domingo. El viernes anticipas el fin de semana, el domingo, algunas personas, un sombrío lunes. El cerebro anticipa, por tanto, hazlo con cosas que te ilusionen: vacaciones, estar con alguien querido, un paseo, montar en bici o unas cañas con amigos.
- Desconectar de las responsabilidades cotidianas. Por ejemplo, tomar una pausa de serenidad, quizá haciendo algo con las manos que es muy terapéutico, pintar mandalas, trabajar en el jardín o cuidando tus plantas, hacer puzzles, aquello que relaje tu mente.
Y que más
- Ejercicio físico, aunque sea solamente caminar 30’.
- Cuidar tu alimentación. De tal forma que alimentarte sea algo agradable y placentero, disfruta.
- Leer. Que transporta a otros mundos, abre la mente a otras realidades, te expande y no roba tu melatonina como las pantallas.
- Contacto social que genera oxitocina. Piensa que te permite reír, pasar tiempo con tus seres queridos, tener sexo, meditar, tocar a nuestra mascota, dar abrazos, llorar o ser generoso.
- Estar en la Naturaleza y tomar el sol. Fuente natural de vitamina D, el mejor energizante. Caminar despacio por un entorno natural te renueva. Te invito a que pruebes nuestros Baños de Bosque, cada primer domingo de mes.
- Descansar lo suficiente. Escucha a tu cuerpo, generalmente no se descansa lo suficiente, trabajas en exceso sin darte cuenta, permite tu recuperación. Estás más lúcido y tendrás una mente más clara para decidir y proyectar.
Lo creas o no, aumentarás tu productividad y tu paz interior al tiempo.
Cómo puedo ayudarte
Tanto si eres empresa o profesional puedo ayudarte.
Hoy te hablo de mi programa exprés de 4 sesiones: “Cambia tus pensamientos, cambia tu vida”. “Aprende a descansar”. “Deshazte del miedo”. “Aprende a liderar y liderarte”. Para a que aprendas a cambiar la negatividad del estrés y la sensación de urgencia y peligro continuo que produce por una mayor confianza y aceptación del presente.
¿Dónde puede contactar conmigo y obtener más información?
En mi página web https://www.nuriagonzalezcoach.com Y podéis bajaros una guía gratuita con 20 claves para manejar el estrés en https://www.nuriagonzalezcoach.com/hola







